miércoles, 29 de junio de 2011

INFLUENZA: gripe A y gripe común

Por Germán Puigdomenech

La influenza o gripe es una enfermedad respiratoria aguda muy contagiosa, de carácter estacional, que por lo general aparece todos los años y que es causada por los virus influenza tipo A y B. Se disemina rápidamente afectando del 5 al 15% de la población total.
Los virus tipo A son responsables no sólo de las infecciones epidémicas, sino también de las pandemias e infectan tanto a los seres humanos como animales.
Los virus tipo B son más estables que los del tipo A, infectan sólo a personas, producen infecciones epidémicas y no pandemias.
La epidemias de influenza aparecen frecuentemente en forma abrupta y llegan a un pico entre la segunda y tercer semana con una duración promedio de ocho semanas. El hombre es el reservorio en las infecciones humanas, sin embargo, cerdos, pavos, gansos y patos han sido implicados como responsables de nuevos subtipos en humanos, probablemente, como producto de recombinación genética.
Estos nuevos subtipos de cepas virulentas ocasionan las pandemias por influenza como consecuencia de la diseminación en poblaciones no inmunes.
Según la OMS, las epidemias anuales de gripe causan entre 3 y 5 millones de casos de enfermedad grave y 250 a 500 mil muertes por año. Existe una red de vigilancia de influenza establecida en 1952 conformada por 112 laboratorios nacionales en 83 países: en Argentina son tres los laboratorios de referencia que integran esta red, Instituto Malbrán, Instituto Nacional de Epidemiología y el Instituto de Virología de Córdoba.
En estos centros se identifican los virus de Influenza A y B y los subtipos, por ejemplo: A/H1N1, A/H3N2). Las muestras positivas son enviadas a uno de los centros colaboradores de la OMS para realizar las caracterizaciones inmunológicas y genéticas correspondientes. Dos veces al año, la OMS revisa la información circulante a fin de poner en marcha los programas de vacunación correspondientes.
Los virus de la Influenza pertenecen a la familia Orthomyxoviridae y se clasifican en A, B y C, entre  ellos existen importantes diferencias genéticas y estructurales y diferencias en cuanto a los huésped de afectan y por lo tanto, diferencias clínicas y epidemiológicas.
Los virus de la Influenza A y B poseen dos glicoproteínas de superficie: la hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N), estas glucoproteínas sirven  para su clasificación en subtipos, para virus A se han detectado 16 H y 9 N.

 
Uno de los aspectos más notables del virus de la Influenza A es la frecuencia con la cual se dan los cambios en el genoma, esta variación es menos frecuente en el virus B y no se ha asociado con el de la Influenza C.
El virus es transmitido de persona a persona por contacto íntimo a través de gotas de aerosoles expelidas en el aire cuando el portador tose, estornuda o habla, de esta manera se diseminan sus secreciones respiratorias.
Después de un corto período de incubación (1 a 4 días) una persona infectada puede transmitir el virus a un gran número de individuos susceptibles hasta 4 o 6 días después del comienzo de los síntomas. Estos síntomas incluyen: fiebre alta (38 a 40°C), mialgias (dolor en los músculos y articulaciones), tos seca o productiva,  malestar general, cefaleas y anorexia. Pueden  vómitos diarrea y dolor abdominal, aunque es poco frecuente. La neumonía es la causa más frecuente de hospitalización del paciente como así también la causa de mortalidad como consecuencia de la enfermedad, especialmente en los grupos de riesgo como personas inmunosuprimidas (SIDA), ancianos, mujer embarazada y niños.
No hay diferencias entre las manifestaciones clínicas producidas por los subtipos H1N1, H2N2, o H3N2 o el virus del tipo B, sin embargo, las hospitalizaciones y complicaciones por Influenza tipo B son menos frecuentes comparadas con las que aparecen como consecuencia de la infección por el tipo A.
La vacunación antigripal es la intervención primaria para prevenir la gripe, su administración se asocia con la reducción de la enfermedad respiratoria relacionada con la gripe.
La vacuna 2006 está compuesta por tres subtipos virales inactivados: H1N1, H3N2 y B, induce protección en el 77 al 91% de los niños entre 1 y 15 años, en el 70 y 90% de los adultos sanos y alrededor del 50% en mayores de 64 años.

Gripe aviaria: es una enfermedad provocada por el virus Influenza que, normalmente, infecta sólo aves. La infección puede provocar dos grandes formas de enfermedad en las aves: la forma hipopatógena que sólo provoca síntomas benignos y que pasa desapercibida, y la forma hiperpatógena que tiene consecuencias mucho más graves, se propaga rápidamente en las poblaciones de aves de corral provocándoles una enfermedad que afecta a múltiples órganos internos y la mortalidad puede llegar al 100% en sólo 48 horas.
La gripe aviaria hiperpatógena provocada por ciertos subtipos del virus de la gripe A, plantea un riesgo sostenido para la salud pública a escala mundial. La infección humana directa por virus de la gripe aviaria H5N1 fue reconocido por primera vez en Hong Kong durante un brote en el año 1997. Sin embargo, se documentaron infecciones en el hombre con tres subtipos de virus aviarios hiperpatógenos, H5, H7 y H9.
A fines de 2003, la OMS alerta sobre la epidemia de gripe aviaria por el virus H5N1 que comenzó en el sudeste asiático y actualmente se ha extendido a tres continentes. Este virus cruzó la barrera de especies infectando a mamíferos que se consideraban resistentes a la infección como gatos y tigres, ya a fines de 2006 son 224 los casos de personas afectadas de las cuales 127 murieron. Se documentó una transmisión interhumana esporádica hasta que en el mes de mayo de 2006 se conoció una familia indonesia que sufrió un brote en el que seis miembros de los siete pudieron se contagiaron por transmisión de persona a persona, evento que confirma el posible progreso hacia una pandemia.

Epidemiología.

Argentina registró durante el primer semestre del año 18 casos de gripe A que se concentraron en la capital del país y cinco provincias, informaron hoy fuentes sanitarias oficiales.
La pandemia del virus AH1N1 muestra en Argentina una fuerte tendencia decreciente luego de que el brote del año pasado dejara el resultado de unos 600 muertos en todo el país
Ministerio de Salud destaca que los casos de gripe A registrados en el semestre equivalen a sólo el 0,17 por ciento del total de pacientes de enfermedades virales de las vías respiratorias.
Los registros oficiales muestran que los casos de gripe A detectados en lo que va del año corresponden a pobladores de la capital argentina y las provincias de Buenos Aires, Santiago del Estero (norte), Santa Cruz (sur), Entre Ríos (este) y San Juan (oeste).



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